Mi visión
de ti.
Un día me
puse a detallarlo brevemente y fue ese el
momento en el que tome la decisión y el valor de sentarme a escribir un poco de
cómo mis ojos ven al chico que me llena de sonrisas mi vida cada día.
Es un
chico de cabello castaño oscuro con la suavidad que emerge un terciopelo… Cada
vez que sumerjo mis dedos en su hermoso y rebelde cabello, puedo jurar que
vuelo, e incluso que puedo hasta sentir
que me encuentro entre las nubes formando parte de ellas.
- Prácticamente me dices que te sientes en el
cielo, es así o me equivoco?
* ¿Qué si
me siento en el cielo? ¡SI! Yo vivo en el cielo cuando acaricio su cabello.
Sus ojos son relativamente chiquitos con un
mundo de esperanzas. Tienen sabor a
chocolate, ese chocolate calientico que provoca a cualquier hora del día cuando
es época de invierno, el que vas corriendo a la tienda solo por tenerlo en tu
boca servido en una rica taza de café, con el vapor y las ganas de tomártelo,
ya que en lo único que se puede pensar en
ese momento es en su rico sabor, o como cuando
solemos comer chocolate que lo comemos desesperados sin pensar en que se nos
acabara en un par de minutos.
Cada vez
que el me permite observar su espalda me
siento un astronauta en el espacio; cuando pude tocarla, estaba segura que
había llegado a la luna, pero que me faltaba mucho camino que recorrer, mucho por
encontrar y como dice un dicho venezolano “el que busca encuentra”, y como yo
busque, me encontré con sus pecas, que a mi parecer son las estrellas en ese cielo
que me regala paz y estabilidad, ese cielo que nos hace pensar en lo hermosa
que es la vida cuando estamos rodeados de personas maravillosas que hacen que
nuestras vidas sean mucho más sencillas de llevar porque vamos de la mano con
su compañía.
Sería
injusto no mencionar el poder intelectual que se apropia de él… Hasta estando
en absoluto silencio.
GRACIAS,
GRACIAS Y GRACIAS por ser mi luz cuando solo encontraba oscuridad.
“Si a través de mis ojos tú
Te vieras”
Querer querernos – Canserbero.